A algunos les sonará familiar este nombre. El invitado que tenemos hoy en Historias de Cracks es un alto empresario, absoluto directivo de éxito y cuyo talento es indudable. Se trata de David Cabero, director general en Europa de ni más ni menos que el Grupo BIC. Como probablemente muchos ya sabréis, BIC es una empresa de ámbito mundial conocida por sus bolígrafos y mecheros. Aunque no siempre ha tenido el tamaño actual; de hecho, empezó siendo una pequeña empresa familiar, y gracias a un gran equipo de personas como David han conseguido que sea una de las que más factura en España.
Pero la historia de David Cabero empezó antes de BIC. Su carrera empezó como auditor júnior en Arthur Andersen, y más tarde pasó a ser Controller en el equipo de finanzas de L’Oréal. De ahí dio el salto a BIC, donde empezó como financiero también, y desde entonces no ha parado de ascender hasta llegar a ser el General Manager para toda Europa. Además, David estudió en Harvard, es también el presidente de la Cámara de Comercio e Industria Francesa en Barcelona y ha publicado un libro. David nos cuenta su propia historia y explica cómo la Marca Personal le dio el empujón que necesitaba para progresar en su ya brillante carrera profesional.
¿Cuál es tu qué, tu cómo, tu para quién y para qué?
Me dedico a captar talento, desarrollarlo y motivarlo para que ellos me ayuden a hacer evolucionar una empresa que viene haciendo algo muy sencillo durante los últimos 70 años: vender “bolis”, mecheros y maquinillas de afeitar. Tiene su reto porque, si lo pensáis, la gente ahora escribe menos, fuma menos y se afeita menos. Aun así, BIC en Europa no para de crecer. Éste es el gran logro.
Mi propósito está ligado a tres objetivos de desarrollo sostenible (Agenda 2030 de las Naciones Unidas): educación de calidad, trabajo decente y crecimiento económico. Saber que mi trabajo ayuda a la gente y al conjunto de la sociedad es lo que me mueve. Para ayudar a este propósito colaboro con universidades, soy presidente de la Cámara de Comercio Francesa en Barcelona y miembro de la junta de Netmentora.
Si cuando elegiste qué estudiar a los 17 años te hubieran dicho que te dedicarías a lo que haces ahora ¿qué hubieras pensado?
A los dieciséis años ya había decidido lo que quería ser. En las comidas en casa de mis abuelos, recuerdo que mi tío contaba historias. Él era un gran vendedor, y yo de mayor quería trabajar en empresas y en el mundo de los negocios. Fue un amor a primera vista que continúa 30 años después. Lo mejor de todo es que lo he logrado, aunque aún queda camino.
La empresa que diriges es a la vez una empresa familiar y líder mundial en su sector. ¿Cómo descubriste el potencial que tendría la Marca Personal para tu actividad?
Soy una persona muy inquieta y curiosa. Entendí que para proyectarme mejor tanto en la empresa como fuera de ella tenía que empezar por conocerme mejor, trabajar mi propósito, mis puntos fuertes y pensar en mis próximos diez años. El trabajo sobre mi marca personal fue un “aha moment”.
¿Puedes ejemplificar algo concreto que te haya aportado la Marca Personal?
La marca personal me ayudó a definir quién soy, qué hago bien, qué me diferencia y hacia dónde quiero ir. Organizar y estructurar mi mensaje, y pensar en mi futuro.
¿Crees que has llegado dónde querías llegar, o aún queda camino?
Lo bonito es poner siempre nuevos retos, y así no llegar nunca a la meta, crecer y disfrutar del camino. He publicado un libro, he ido a Harvard a estudiar, y el próximo libro saldrá el año que viene. En BIC me quedan aún muchas cosas por hacer y también en mi trabajo como consejero y asesor.
Menciona alguien que crees que gestiona muy bien su marca personal y por qué.
Marc Vidal ha creado un mensaje muy claro y potente. Una marca muy conocida en España, y sus mensajes son seguidos por mucha gente.
Un aprendizaje adquirido de la Marca Personal que siempre te acompaña
Focalizarte en tu mensaje. Mensaje simple y diferenciado. No querer hacerlo ni decirlo todo. El focus te posiciona.
¿Crees que merece la pena invertir en que te ayude/enseñe un experto en marca personal?
Fue una gran decisión la que tomé, lo volvería a hacer y es por ello que lo recomiendo.
¿Qué te aportó Arancha Ruiz?
Me enseñó a definirme, posicionar mi mensaje y crear la lista de los próximos pasos. Esta lista siempre la tengo en mi mente, que cumplo a “rajatabla” y que guía mi camino. Se ha vuelto imprescindible para mí. Arancha me entendió perfectamente y me dio la mano.
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